Entre “pillos” anda el juego…

En el mundo de la informática y los videojuegos ha habido momentos en los que de una forma “intencionada” o “accidental” se han producido anécdotas que de alguna manera han marcado la evolución de estos sectores. Hoy os presento a algunos de esos “Genios” que marcaron una época por sus revolucionarias contribuciones, y que incluso a fecha de hoy continúan siendo un referente para todos nosotros: bien les debemos parte de lo que a día de hoy estamos disfrutando.

El primero de estos “pillos” es Larry Tesler, seguramente un gran desconocido para muchos. ¿Pero y si os digo: Ctrl+X, Ctrl+C y Ctrl+V? Seguro que a todos os suena. Efectivamente, cortar, copiar y pegar que se corresponden con algunos de los atajos más utilizados durante años en los sistemas operativos de nuestros ordenadores personales hasta la actualidad. Fue en el Centro de Investigación de Palo Alto de Xerox donde Tesler inventó estos atajos que a tantos nos ha facilitado la vida, además, trabajó en Apple desde 1980 a 1997, donde desarrolló otros proyectos como el software QuickTime.

Larry Tesler
Larry Tesler

El segundo de nuestros “pillos” es Warren Robinett, el cual fue programador de Atari. En 1979, en el desarrollo del videojuego Adventure, incluyó el primer “Huevo de Pascua” virtual de la historia. Por aquel entonces, los programadores no recibían el merecido reconocimiento por su trabajo en relación a los beneficios obtenidos por las compañías para las que trabajaban. Por miedo a la fuga de cerebros, muchas de estas compañías eran cautelosos a la hora de proporcionar el nombre de sus programadores. Warren no estaba de acuerdo con todas estas políticas. Así pues, el 4 de agosto de 1980 un jugador de quince años de Salt Lake City escribió a Atari indicando que había encontrado el nombre del programador en una pantalla durante el juego. Por aquel entonces Warren ya había abandonado la compañía.

Warren Robinett y su videojuego Adventure
Warren Robinett y su videojuego Adventure

Para acceder al “Huevo de Pascua” o «Easter Egg«, según Wikipedia, debemos de hacer lo siguiente:

Se accede al huevo de Pascua estableciendo niveles de dificultad 2 o 3 y primero recuperando el Punto Gris de las catacumbas del Castillo Negro.​ El punto es un objeto de un solo píxel que está incrustado de manera invisible en la pared sur de una cámara sellada accesible solo con el puente, y el jugador debe hacer rebotar el avatar a lo largo de la pared inferior para recogerlo. El punto se puede ver cuando se encuentra en un pasaje de catacumbas o cuando se sostiene sobre una pared normal, y vuelve a ser invisible cuando se lleva o se deja caer en la mayoría de las habitaciones. El punto no se siente atraído por el imán, a diferencia de todos los demás objetos inanimados. El jugador debe llevar el punto junto con otros dos o más objetos al extremo este del corredor debajo del Castillo Dorado. Esto hace que la barrera en el lado derecho de la pantalla parpadee rápidamente, y el avatar del jugador puede atravesar la pared hacia una nueva habitación que muestra las palabras «Creado por Warren Robinett» en un texto que cambia continuamente de color.

“Huevo de Pascua” en Adventure
“Huevo de Pascua” en Adventure

Si hablo de Kazuhisa Hashimoto, nuestro tercer «pillo», seguramente no os suene a la mayoría, pero si digo que es el creador del Código Konami seguro que algunos ya sabréis a lo que me refiero.

Kazuhisa Hashimoto
Kazuhisa Hashimoto

Fue durante la programación del juego Gradius para la NES cuando Kazuhia, debido a la dificultad del juego, introdujo este código en el mismo para poder realizar de manera más sencilla el test durante su desarrollo, dado que le entregaba a la nave del juego la gama completa de potenciadores para completar fácilmente el juego. Al terminar la producción del mismo, el código no fue eliminado del juego final quedando como uno de los mas famosos «huevos de pascua» de los videojuegos.

Gradius versión para NES
Gradius versión para NES

Aunque sin duda el juego que dio relevancia a este “truco” fue Contra, en el cual obteníamos la nada despreciable cifra de treinta vidas.

Código Konami para Contra y algunos otros de sus juegos.
Código Konami para Contra y algunos otros de sus juegos.

Nuestros últimos «pillos» son Edward John Boon y John Tobias, ambos fueron los creadores de Mortal Kombat, videojuego que llevo el “huevo de pascua” un nivel más allá y que muchos han imitado después. De ahí que, mediante combinaciones de botones, es posible llevar a cabo ataques especiales tales como fatalities (movimiento específico mediante el cual el vencedor de un combate asesina a su rival, usualmente de forma brutal), babalities (el perdedor del combate es convertido en un bebé, una versión infantil del mismo luchador), friendships (el ganador del combate hace algún acto gracioso y no mata al rival), etcétera. La particularidad de estos ataques es que sólo pueden ejecutarse en determinados momentos, escenarios específicos, etcétera.

Edward John Boon, John Tobias y su videojuego Mortal Kombat
Edward John Boon, John Tobias y su videojuego Mortal Kombat

Son muchas las definiciones que se han dado a los “huevos de pascua”, que estos astutos sujetos o “pillos” introducían por aquel entonces como una capacidad oculta en un producto tecnológico: un videojuego, programa informático, película, etcétera. A lo largo de los años, los “huevos de pascua” han ido desapareciendo en gran medida de muchos de estos productos a excepción de los videojuegos, aunque actualmente la motivación de los programadores pueda ser dejar una referencia personal, un pequeño guiño de los creadores hacia los fans, entretener, divertir, etcétera. Tal y como hemos visto en este breve artículo no siempre fue así, en el caso de Larry Tesler fue la innovación tecnológica, en el de Warren Robinett la venganza, para Kazuhisa Hashimoto la simplificación técnica, mientras que para Edward John Boon y John Tobias fue la diferenciación de su videojuego con respecto a otros de la época.

El tiempo ha pasado desde el que se considera el primer “huevo de pascua” de la historia, allá por el año 1979, y desde entonces muchos lo han seguido como un referente. Así pues, todos ellos perseguían un fin y, por esta razón, aunque todo esto quede atrás, hoy permanece vivo en el recuerdo de quienes entendemos el porqué de su existencia.

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